Constructivismo antes del constructivismo

El constructivismo aporta un cambio substancial al entender pedagógico. Según mi punto de vista, aquello más destacable del marco constructivista, en lo que concierne a la educación, es la siguiente afirmación: cada uno de nosotros, como sujetos, nos construimos (a nosotros mismos) como personas en los distintos contextos de interacción en los que actuamos. En este sentido, vale la pena estudiar a fondo el concepto de autopoiesis que H. Maturana (1928) y F. Varela (1946 – 2001), doctores en biología por la Universidad de Harvard, nos presentan en su libro De Máquinas y Seres Vivos. Autopoiesis: la organización de lo vivo (1994).

Quiero destacar también que el constructivismo supone una ruptura con el pensamiento tradicional (positivismo), ya que se refiere a la realidad como un producto de nuestra manera de relacionarnos con ella; es decir, lo real es el resultado de un proceso a partir del cual la persona organiza y significa de manera particular su mundo experiencial.

Así que, en resumidas cuentas: El ser humano se construye a sí mismo y, a su vez, sólo conoce aquello que él mismo ha producido.

Actualmente, dentro del contexto escolar, se dibujan 5 teorías constructivistas del desarrollo y/o del aprendizaje:

  • La teoría psicogenética del desarrollo de J. Piaget
  • La teoría de la construcción social de L.S. Vigotsky
  • La teoría del aprendizaje verbal significativo de D. Ausubel
  • La teoría del andamiaje de J. Bruner
  • La teoría del aprendizaje acumulativo de R. Gagné

D. Ausubel (1918 – 2008), R. Gagné (1916 – 2002) y J. Bruner (1915) todavía no habían nacido; y J. Piaget (1896 – 1980) y L.S. Vigotsky (1986 – 1934) apenas empezaban su trayectoria escolar cuando John Dewey (1859-1952), filósofo y pedagogo estadounidense, en 1902, en El niño y el currículum, escribía el siguiente texto que, a mí particularmente, me parece encantador. Sobrio y redondo. Sobretodo, en su final, saboreo matices de constructivismo.

“El niño es el punto de partida, el centro y el final. Su desarrollo, su crecimiento, es el ideal. Por sí sólo constituye la norma. Al crecimiento del niño se subordinan todos los estudios; son instrumentos valiosos si sirven a las necesidades del crecimiento. La personalidad, el carácter es más que una materia. La meta no es el conocimiento ni la información, sino la autorrealización. Poseer todo un mundo de conocimientos y perderse uno mismo es un atroz destino, así en la educación como en la religión. Más aún, las materias nunca pueden llegar al niño desde el exterior. El aprendizaje es activo. Implica que la mente se tienda hacia el exterior. Implica una asimilación orgánica que parte del interior.”

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4 respuestas a Constructivismo antes del constructivismo

  1. Joan Gutiérrez dijo:

    Ben cert!, sempre es troben indicis d’una gran teoria molt abans que algú la doctorés com a teoria.
    L’eclecticisme en el qual vivim només és una manera de reconèixer que cap font brotlla del no res, que en algun punt inòspit de les muntayes, o bé en les capes freàtiques de l’enteniment, neix un riu; i aquest riu neix perque el sistema es mínimament estable…
    Penso que la construcció de la identitat neix en algun punt inòspit del ser quan el sistema és estable, però probablement quan el cabdal és veu manipulat per una presa innecesària o una reconducció del curs per elements externs a un mateix, el sistema es torna inestable, ens desbordem i comencem a naufragar. Llavors cal que remuntem el riu contracorrent (collons com costa) i anem a buscar el naixement, allí hi trobarem un lloc estable que ens permetrà reconduir les coses…

    Una abraçada,

    Joan

    PD: Guillem va de collons aquest repàs que ens fas de teories i autors, gràcies de tot cor!!!

    • Certament, penso com tu.

      És ben important aconseguir que els infants en particular, i les persones en general, gaudim d’entorns estables per a que poguem sentir-nos segurs i tranquil·ls. Segons allò que jo crec, aquesta és l’única manera de poder desenvolupar tot el nostre potencial intern. Per tant, treballo per tal de col·laborar en la seva construcció.

      Una abraçada

  2. Pingback: Observaciones al método Montessori | Ser para educar

  3. Omar dijo:

    Hola, pensé que esta entrada contendría un recuento o reseña de las diversas formas en las que se enseñaba en las épocas pasadas que antecedieron a los plantamientos formalmente teóricos del constructivismo.
    Digase desde la forma de aprender la moral o la ética en los métodos de Jesús de Nazaret (por medio de preguntas, interrogantes, internalización), hasta los griegos y sus formas de enseñar materias de ética y democracia.

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