Las babuchas

Hace unos días, mi hermana me invitó a leer la historia de Abú Kassim. Se trata de un cuento bien conocido por todos los niños africanos: Abú Kassim, un pobre comerciante de Bagdad, había conservado sus maltrechas y remendadas babuchas a pesar de que eran objeto de burla, al punto de que al final ni siquiera él tenía valor para mirarlas. Pero todos sus intentos de deshacerse de ellas habían acabado fatal. Cuando las tiró por la ventana, fueron a dar contra la cabeza de una mujer embarazada, que abortó. Y encarcelaron a Abú Kassim. Cuando las tiró al canal, atascaron el desagüe principal y provocaron una inundación. Y el hombre volvió a la prisión…

Para mí las babuchas de la historia significan que cuanto haces, piensas y sientes, aquello que siembras o dejas de sembrar, se convierte en parte de ti. Cada uno de nosotros tiene sus propias babuchas y son pocos los que le conceden valor. Sin la sensibilidad adecuada no es posible atender y dar gracias por aquello que somos.

Recogiendo una de las frases que más me gustan del chileno A. Jodorowsky (1929): lo que das te lo das, lo que no das te lo quitas. De esta manera, aquello que soy, aquello que se me ha dado es justo darlo a los demás. Como ya enunció el químico francés A. Lavoisier (1743 – 1794) en el siglo XVIII: en la naturaleza nada se crea, nada se pierde, todo se transforma.

Así pues, según mi experiencia, una de las claves de la felicidad es aceptar tus babuchas, lo que eres, tu aspecto, tu familia, aquellos dones que se te han dado y aquellos que no. En otras palabras, amarte a ti mismo, aceptarte de manera total e incondicional; transcribiendo el título del último libro de J.Garriga (1957), Vivir en el alma: amar lo que es, amar lo que somos y amar a los que son (2008). Si insistes en entender porque te han tocado a ti esas babuchas, si te maldices por no comprender tu historia, incluso renunciando a parte de ella, te sentirás desdichado, creyendo, tal vez, que te merecías más o que, de alguna manera, te habían prometido algo diferente.

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4 respuestas a Las babuchas

  1. Xus Sesé dijo:

    Me ha gustado la metáfora. Me hace pensar que soy un desastre con los zapatos que tengo y que no tengo y que debo mirar mas en mi zapatero…

  2. Maria Magarolas Jordà dijo:

    Acceptar el què som; ser comprensius amb nosaltres mateixos, estimar-nos amb tots els defectes i virtuts.
    Podem fer mal amb les nostres actituds i accions. No és que Abú Kassim sigui “gafe” al llançar les seves babutxes, sinó que fa les coses sense tindre en compte els altres, sense polir les seves accions, sense estimar.Ptns

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