La emergencia de las 3 membranas

Hace algun tiempo ya (véase Segunda piel), introduje el tema de las tres membranas semipermeables. Y, en referencia a ello, vale la pena repetir lo que, también , en alguna ocasión ya he escrito. A saber: sin duda, estas tres membrans (física, emocional y cognitiva) mantienen cierto paralelismo con  nuestras 3 estrucutras cerebrales, y, a su vez, con los tres centros de los que ya hablaba Gurdjieff (1869 – 1949) que, posteriormente, ha desarrollado Naranjo (1932) en sus trabajos (véase Nuestro cerebro: 3+1 colaborando). Pues bien, y reforzando mi último artículo (véase Todo lo que aprendí…), he de decir que las fronteras de estas tres membranas quedan definidas durante la primera infancia, durante los 6 primeros años de vida, lo cual, aún más, realza la importancia de este crucial periodo.

En alguna ocasión (vésae De lo que aprendí en un campo de fútbol (1ª parte)) ya he hablado sobre el fenómeno de la fusión emocional que, de manera intensa, se da durante los primeros 9 meses de vida, entre el niño y su madre y, se extiende, a medida que se va extinguiendo, a lo largo de toda la infancia, hasta, seguramente, la entrada de la adolescencia. Este fenómeno, que provoca, entre otras cosa, la resonancia límbica entre madre y bebé, se caracteriza, básicamente, por el hecho que el niño funciona y siente como si él y su madre fueran un único sistema; una unidad dual que comparte la misma frontera. Pues bien, alrededor de los 9 meses, el niño intenta dar los primeros pasos para separarse, corporalmente, de su madre. En estas pruebas, el yo físico del niño despierta del “sueño de unidad” con la madre y con el entorno en el que vive. Cabe decir que el despliegue de esta primera frontera física es fundamentalmente sensorio-física, ya que las emociones y las cogniciones del niño todavía no se han separado de su entorno.

Entre los 2 y los 3 años, en plena etapa sensoriomotriz, emerje la segunda frontera: el yo emocional del niño. Si en las cercanías de los 9 meses aparecía una leve sombra de lo que podríamos llamar “conciencia de membrana físca”, entre los 24 y los 36 meses nace la “conciencia de la membrana emocional”. Así pues, el yo biológico da paso el yo físico para abrir las puertas al yo emocional, y, aunque, en este periodo, el yo emocional del niño se va diferenciado del “otro” y del entorno, su yo cognitivo y su cuerpo, por decirlo de alguna manera, todavía restan fundidos en una unidad. Creo importante matizar que, esta nueva frontera, no se establece, como la anterior, entre el niño y su entorno (madre incluida); sino que se da básicamente dentro del niño, entre su incipiente conciencia del yo y su incipiente conciencia de lo que siente. Es decir, el niño va siendo cada vez más consciente que hay un diferencia entre él mismo y lo que él siente. Afinando un poco más, podemos decir que si según Piaget (1896 – 1980) el esquema del objeto permanente aparece alrededor de los 18 meses, la constancia del objeto emocional, según Mahler, rara vez lo hace antes de los 36.

De los 3 a los 6 años, según Piaget, la menre preoperativa del niño todavía no se ha diferenciado de su cuerpo. Y, ésta es nuestra 3 frontera: la cognitiva. Será durante esta etapa que emergerá la membrana mental. Durante la fase preoperativa, a caballo de edipo, el yo cognitivo se va a ir diferenciando del yo emocional-corporal. S. Freud (1856 – 1939) apuntará que será en esta etapa en la que el yo se irá diferenciando del ello y, ambos, se integrarán en una nueva estructura: el superyo. A la constancia del objeto físico le seguirá la constancia del objeto emocional y a , ésta, la constacnia del objeto conceptual. Este último tipo de constancia permitirá, según Piaget, mantener propiedades conceptuales (masa, peso, volumen…) a pesar de los cambios físicos y emocionales.

Así pues, nuestra sensación de identidad procede de la emergencia de un yo-físico (entre los 0 y los 12 meses), de la emergencia de un yo-emocional (entre los 12 y los 36 meses), y de la emergencia de un yo-cognitivo (entre los 3 y los 6 años). En todas estas fases, crisis, el niño aprende a distingir su yo del entorno, del otro y de sus propias estrucutras internas. ­Inicialmente, con al emergencia de la identidad física, su yo-físico se va separando de su entorno, distingiendo el dentro del fuera, y separando su yo corporal del de su madre (en el caso de no conseguirlo, permaneceremos confundiendo el dentro y el fuera). Poteriormente, con la identidad emocional, el niño aprende a diferenciar su vida emocional de la de los demás (si no lo conseguimos, entonces, los limites de esa membrana se construyen endebles; lo cual provoca que las emociones del mundo nos inunden). Por decirlo de alguan manera, antes de esta diferenciación, la membrana emocional del niño es todavía muy permeable y variable y, a causa de ello, cree que el otro siente lo mismo que él. Finalmente, con la emergencia de la identidad cognitiva, y ayudada por el lenguaje, el niño aprenderá a verbalizar, a hablar y a gestionar mentalmente su conducta y sus emociones (incluso a reprimirlos, con los problemas que ello nos puede ocasionar), aunque sea de manera rudimentaria.

Esta entrada fue publicada en Aprendizaje y Desarrollo, Sentir - Pensar - Hacer y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a La emergencia de las 3 membranas

  1. Pingback: Un “no” a una visión romántica (1/2) | Ser para educar

  2. Pingback: Rupturas y separaciones (2/2) | Ser para educar

  3. Pingback: Despedidas y adioses (1/2) | Ser para educar

  4. teresa dijo:

    Mi prima se crió con mi madre hasta los 11 mese. hata que nací yo. Luego su madre se la llevó bruscamente a su casa.esto le creó un trauma y la ha afectado emocional y afectivamente con sus parejas necesitando una relación de dependencia. Ahora sigue teniendo esos lazos de dependencia con mi madre, tal vez más incluso que con la suya propiamy esa. sensación de pánico a que la abandonen.

  5. Pingback: Ciudadanas y ciudadanos (1/2) | Ser para educar

  6. Pingback: El control de esfínteres y un poco más (2/2) | Ser para educar

  7. Pingback: ¿Quién soy? | Ser para educar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s