El control de esfínteres y un poco más (2/2)

(Viene de El control de esfínteres y un poco más (1/2)) Ya sabemos (véase La emergencia de las tres membranas) que, cuando nace, el niño no tiene constituida su membrana física; y, eso le lleva a estar fundido físicamente (una fusión sensoriomotora) con el mundo que le rodea. Durante el primer año de vida (alrededor de los 9 meses), el niño se diferencia físicamente de su entorno y construye su membrana física. Pues bien, si la membrana física se constituye antes del año de vida; la membrana emocional, según M. Mahler (1897 – 1985), se establece durante la etapa anal (entre los 18 y los 24 meses). Hasta ese momento, el niño vive como propias las emociones de su entorno (sobretodo las de la madre) y, a partir de ese momento, nace su yo emocional. El nacimiento del yo emocional va acompañado de la percepción de la propia identidad: el nacimiento del Yo (en esta edad, la conciencia del Yo es equivalente a la conciencia emocional). Este momento, según Wallon (1879 – 1962), que lleva al niño a proteger la autonomía recientemente descubierta, va acompañado de un uso más adecuado de los pronombres; no habla de sí mismo en tercera persona; y, el yo, el mí y el mío adquieren todo su sentido. A menudo, los padres, durante este período, temen que el niño se salgan con la suya; perciben los intentos de afianzarse y las pruebas con ese nuevo Yo como posibles confrontaciones a la autoridad. Es importante recordar que los repetidos No de esta etapa, a menudo, no son negativas a los contenidos concretos de lo que los adultos le proponemos al niño, sino maneras y modos de sentirse estructuralmente “separado”, “diferenciado” del otro (recordemos que la membrana emocional acaba de formarse). El No afianza esa estructura del Yo, todavía “en pañales”, y hace sentirse al niño, de alguna manera, dueño de sí mismo; sin buscar -necesariamente- la confrontación y la desautorización del adulto (normalmente, si esperamos un tiempo prudencial, aceptando esa manifestación de autonomía e identidad, y/o cuando nos hemos girado, el niño, si lo que le hemos pedido es “razonable”, acaba haciéndolo sin dificultad). Ese No podría llegar a traducirse por: ”Yo soy yo y tú eres tú; ya no soy parte de ti; respétame; y no me obligues a aceptar, sin más, aquello que no deseo”. En relación a todo ello, vale la pena explicar que, el niño, hasta esta etapa, no está suficientemente maduro (todavía no se ha estructurado el superego) para asimilar las normas que le llegan de fuera; y puede parecer que no nos quiera obedecer. Piaget (1896 – 1980), respecto a esto, nos dirá que todavía no tiene la posibilidad ni de conservar ni de interiorizar el conocimiento. De todas maneras, durante el transcurso de esta fase, se iniciará una suerte de conciencia social (más posibilidades de ir introyectando normas, más claridad en lo que quiere y desea, más comprensión de lo que recibe verbalmente por parte de padres y otros adultos)

Hasta ahora, la aparición del NO la he planteado como un elemento de autoafirmación; de una toma de posesión de su incipiente autonomía; de una transición de una posición pasiva (ternura e incorporación; hace suya pasivamente la imagen especular que la madre le devuelve sobre su ser-en el-mundo) de la fase oral a una posición activa (agresión y producción) de la fase anal. El NO, a su vez, si los adultos logramos no tomárnoslo como una provocación, como una invitación al conflicto, les abre las puertas a una sana independencia. Pues bien, este NO también es el inicio de la membrana cognitiva, que terminará su estructura al finalizar la etapa preoperativa; es decir, alrededor de los 6-7-8 años. La membrana cognitiva inicia su andadura con la emergencia del símbolo (primero, la imagen; luego, el símbolo; y, más tarde, el concepto); y, uno de los elementos simbólicos de los que disponemos, es el lenguaje. Así pues, esa emergencia del NO, la tomo ahora como la primera piedra de la membrana cognitiva. Y, eso, además de ser un momento de grandes posibilidades, también puede ser el inicio de enormes represiones e impedimentos. De la misma manera que ese sano NO sirve para que el niño se defina como alguien distinto del adulto, también le puede servir (una versión no tan sana), cuando es llevado al extremo, para empezar a separase de su cuerpo y de sus emociones; el lenguaje, pues, como una barrera entre nuestra parte corporal-emocional y nuestra parte cognitiva. De esta manera, la necesaria diferenciación de mi Yo cognitivo para que, luego, éste, puede transcender e integrar al cuerpo y a las emociones, cuando es llevado al extremo y no es acompañado por un entorno que es importante que siga aceptando al cuerpo y a las emociones, puede desembocar en una disociación entre la mente y el cuerpo y las emociones.

Siguiendo con el tema del lenguaje, quiero acabar diciendo que, al finalizar la etapa anal (en la segunda fase, la de retención), y al inicio de la siguiente, el NO da paso -y, a veces, se superpone- al PORQUE. Ese porque, en esta fase, quiero matizar, a menudo no pretende descubrir las causa y las razones de lo que sucede del mundo; y, por lo tanto, por parte de los adultos, si queremos dar respuesta a la verdadera necesidad del niño, no debería responderse con ese fin (Véase ¿Qué esconde una pregunta?). Habitualmente, ese porque tiene un fondo emocional que persigue, otra vez desde el lenguaje, transcender e integrar sensaciones y emociones que vienen desde el cuerpo. Responder a ese porque desde el plano emocional ayuda a que el niño, poco a poco, vaya reconociendo, nombrando, aceptando e integrando (sin reprimirlas) sus sensaciones y emociones con sus nuevas posibilidades cognitivas.

Esta entrada fue publicada en Acompañar procesos, Aprendizaje y Desarrollo, Libertad y Autonomía y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El control de esfínteres y un poco más (2/2)

  1. Pingback: El control de esfínteres y un poco más (1/2) | Ser para educar

  2. Pingback: ¿Quién soy? | Ser para educar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s